De cabeza, amantes de las emociones van trepados en el Top Spin de la 176 Oktoberfest, en Munich. A pesar de amenazas terroristas, el festival de la cerveza de 16 días –la feria más grande del mundo– atrajo a 5.7 millones de personas el año pasado.
A 64 kilómetros al sureste de Lima, contra un retablo de olas, rocas y cielo, cuatro delfines de nariz de botella saltan en sincronía por la superficie. Alimentadas por la Corriente de Perú, rica en nutrientes, estas aguas rebosan de vida marina.
Era una ejecución “tan real que resultaba difícil creer que fueran hombres usando máscaras de lobos”, apuntó un observador en 1914. Los participantes de la etnia inupiat en la danza del águila-lobo honraban a los animales que mataban, enviando así sus espíritus a sus moradas para garantizar el éxito en cacerías futuras.